
La Plaza de los Presos acogió una edición especialmente significativa de esta cita cultural, que tuvo como invitado de honor al poeta granadino Luis García Montero y rindió homenaje a la tradición del romance y al legado de Federico García Lorca.
La emblemática Plaza de los Presos de Alhama de Granada acogió la trigésima edición de la Velada «Alhama, Ciudad de los Romances», una cita cultural ya consolidada que volvió a reunir a vecinos, vecinas y visitantes en torno a la poesía, la música y la tradición oral. Treinta años después de su creación, el encuentro alcanzó una edición especialmente simbólica, dedicada a «Lorca, el romancero y la memoria».
Organizada por el Patronato de Estudios Alhameños en colaboración con el Ayuntamiento de Alhama y la Diputación de Granada, la velada estuvo presentada por Manuel Juan García Ruiz, miembro del Patronato de Estudios Alhameños. El acto contó asimismo con las intervenciones institucionales del alcalde de Alhama, Jesús Ubiña; del presidente del Patronato de Estudios Alhameños, Raúl Gálvez; y de su fundador y presidente de honor, Andrés García Maldonado.
Luis García Montero, protagonista de una noche dedicada a la memoria
El invitado de honor fue el poeta, ensayista y catedrático granadino Luis García Montero, una de las voces más destacadas de la literatura española contemporánea, que ofreció una reflexión sobre la memoria, la poesía, los romances y el legado de Federico García Lorca.
Durante su intervención, García Montero reivindicó la cultura como un espacio de encuentro y subrayó la importancia de entender la memoria no como una forma de permanecer anclados en el pasado, sino como una herramienta para comprender quiénes somos y construir el futuro. En este sentido, defendió que el tiempo debe entenderse «como un espacio humano para compartir la existencia, para construir vínculos y para comprender quiénes somos».
El poeta recordó además su relación personal con la poesía y con Federico García Lorca, así como los viajes de su infancia por la provincia de Granada, cuando escuchaba a su padre recitar versos durante el trayecto hacia Vélez-Málaga. Un recuerdo especialmente significativo al tratarse de una trayectoria personal en la que Alhama también estuvo presente.
Su intervención enlazó la memoria individual con la colectiva y reivindicó el valor del romance como una expresión capaz de conectar la tradición con el presente. La figura de Lorca ocupó buena parte de su reflexión, destacando la vigencia de una obra que continúa ofreciendo herramientas para mirar críticamente la realidad.
El romance alhameño, protagonista a través de las nuevas generaciones
La palabra y la tradición tuvieron continuidad con la participación de Claudia Ruiz Hernández, quien protagonizó una emotiva lectura del Romance Moro Alcaide. La joven alhameña asumió así el papel de representar a una nueva generación vinculada a la conservación y transmisión de una manifestación cultural profundamente ligada a la historia de Alhama.
Su intervención recuperó uno de los romances históricos más estrechamente relacionados con la localidad y con el episodio de la pérdida de Alhama en 1482, reforzando uno de los principales objetivos de la Velada: mantener viva la tradición oral y acercarla a las nuevas generaciones.
Música y poesía, de la mano de Lola Sánchez y José Luis Hidalgo
El apartado musical corrió a cargo de la soprano Lola Sánchez Chacón y el pianista José Luis Hidalgo Aguado, que ofrecieron un cuidado repertorio de inspiración folclórica española con obras de Fernando J. Obradors, Leo Delibes y Manuel de Falla, además de las Canciones Antiguas Españolas recopiladas por Federico García Lorca.
La actuación permitió establecer un diálogo entre música y poesía que constituye una de las señas de identidad de esta celebración cultural. El repertorio, vinculado en buena parte al universo de Lorca y a la tradición musical española, contribuyó a crear una atmósfera especialmente acorde con el espíritu de la XXX edición.
Treinta años de una cita cultural consolidada
Durante el acto, el presidente del Patronato de Estudios Alhameños, Raúl Gálvez, puso en valor la trayectoria de una iniciativa que, durante tres décadas, ha convertido a Alhama en punto de encuentro para la literatura, la música y la cultura.
Gálvez destacó el trabajo de todas las personas e instituciones que han contribuido a mantener viva la Velada a lo largo de sus treinta ediciones y resumió el significado de esta celebración en tres conceptos: «agradecimiento, felicitación y honor». Agradecimiento a quienes hacen posible su continuidad, felicitación a todas las personas participantes y honor por la responsabilidad de mantener un acontecimiento cultural de esta dimensión.
También tuvo palabras de reconocimiento para el Ayuntamiento de Alhama, la Diputación de Granada, los colaboradores y las distintas personas vinculadas al ámbito cultural que han contribuido al prestigio de la cita. De manera especial, recordó la figura de Andrés García Maldonado, fundador de la Velada, por su papel en la creación y consolidación de este encuentro.
Por su parte, Andrés García Maldonado puso el acento en la relación entre Alhama, Federico García Lorca y la memoria, destacando el significado de una edición que reunió en un mismo escenario al poeta Luis García Montero, la música de Lola Sánchez Chacón y José Luis Hidalgo Aguado y la voz joven de Claudia Ruiz Hernández.
El alcalde de Alhama, Jesús Ubiña, agradeció igualmente el trabajo desarrollado por el Patronato de Estudios Alhameños y por todas las personas que hacen posible la celebración de esta cita cultural, destacando la calidad de los participantes y el nivel alcanzado por esta trigésima edición.
Un cierre para la historia de la Velada
La noche concluyó con la entrega de reconocimientos a los protagonistas de esta XXX Velada de los Romances. Luis García Montero recibió el diploma de excelencia de la edición, además de una obra realizada por una artista alhameña, mientras que Lola Sánchez Chacón, José Luis Hidalgo Aguado y Claudia Ruiz Hernández recibieron también el reconocimiento de la organización.
El cierre musical estuvo protagonizado nuevamente por la soprano y el pianista, que interpretaron una versión de ¡Ay de mi Alhama!, poniendo el broche a una noche en la que literatura, música, historia y memoria se dieron la mano.
Treinta ediciones después de su nacimiento, la Velada «Alhama, Ciudad de los Romances» continúa reivindicando la palabra como vehículo de transmisión cultural y como vínculo entre generaciones, consolidándose como una de las citas culturales más singulares del verano alhameño.

