
El Salón de Plenos del Ayuntamiento de Alhama de Granada se convirtió el pasado 23 de abril, coincidiendo con el Día del Libro, en el escenario de un viaje literario a la Granada del siglo XVI. Ante un público entregado, el autor Miguel Javier Dean Guelbenzu presentó su última novela, Las cenizas de Bib Rambla, una obra que cierra su ambiciosa trilogía histórica sobre el pasado nazarí y morisco de la provincia.
El acto fue conducido por el periodista alhameño Antonio Arenas, y contó con la presencia entre el público del concejal de turismo, Paulo Miranda. Arenas destacó la relevancia de este encuentro cultural dentro de la programación municipal. Durante la presentación, Arenas subrayó la capacidad del autor para transformar un «sesudo trabajo de investigación» en una narración ágil, comparándola incluso con una «ruta literaria» por los espacios granadinos.
El cierre de una trilogía necesaria
La novela presentada supone el «último hijo» literario de Dean Guelbenzu. Esta trilogía comenzó con La noche de las Tres Sultanas y continuó con La Granada Desgranada. Según explicó el autor, la idea nació de forma espontánea tras una caminata por el valle de Lecrín, donde se topó con las ruinas del castillo de Zoraya en Mondújar.
«Yo no tenía ni idea de que siquiera iba a escribir», confesó Dean Guelbenzu. «Pero una vez que llegué al final de la primera, me pasó como a Forrest Gump: ya que estaba allí, ¿por qué no continuar?».
Las cenizas de Bib Rambla abarca el periodo comprendido entre 1502 y 1613. La trama utiliza un recurso de realismo mágico —un «procedimiento cabalístico»— para conectar a personajes del siglo XXI con los habitantes de la Granada del siglo XVI. Esta estructura permite al lector conocer hitos como el entierro de Isabel la Católica, la estancia de Carlos V en la Alhambra o la cruenta Guerra de las Alpujarras.
Un relato de intolerancia y memoria
Uno de los momentos más emotivos de la tarde fue la lectura de un fragmento que recrea la quema de libros en la plaza de Bib Rambla. El autor describió la escena con viveza:
«Las temblorosas llamas de la hoguera… rompían las primeras sombras de la noche», leyó el autor, narrando cómo se consumía el «acervo poético, histórico y patrimonial de la cultura nazarí» ante la mirada de personajes de distintas épocas.
Por su parte, Antonio Arenas resaltó el simbolismo del título, recordando que aquel fue uno de los acontecimientos más tristes de la historia, donde «una cultura quiso anular a otra eliminando sus libros».
El autor, economista de profesión y «granadino por decisión propia», defendió el rigor de su obra, para la cual contó con el asesoramiento de expertos judíos y musulmanes, asegurando que su objetivo es que el lector «aprenda de una manera entretenida».
El evento concluyó con el compromiso de incorporar la trilogía a la biblioteca municipal y con la firma de ejemplares por parte del autor a todas aquellas personas que quisieron adquirir la obra. De este modo, se cerró una jornada que dejó abierta la puerta a futuras rutas literarias por los escenarios que Dean Guelbenzu ha rescatado del olvido.
